Calculadora de reparto de alquiler
Reparte el alquiler y los gastos comunes según el tamaño y las características de cada habitación. Sin registro y con enlace para compartir.
¿Por qué no repartir el alquiler a partes iguales?
En casi ningún piso compartido las habitaciones son iguales. Una tiene veinte metros, baño propio y balcón; otra tiene doce, da a un patio interior y apenas entra luz. Pagar lo mismo por las dos genera resentimiento, y suele ser el primer motivo de discusión entre compañeros.
Esta calculadora reparte el alquiler base en función de los metros de cada habitación y añade un factor por características. Los gastos comunes (comunidad, luz, internet) se dividen a partes iguales, porque los usa todo el mundo por igual.
Cómo se valoran las características
Cada característica desplaza el valor de la habitación en un porcentaje: un baño privado pesa bastante, un balcón algo menos, y la falta de ventanas o de puerta descuenta con fuerza. La superficie común (salón, cocina, pasillo) se reparte a partes iguales entre todos.
Podéis elegir entre tres métodos: metros más características, solo metros, o a partes iguales. Lo habitual es empezar por el primero y ajustar entre todos si algún caso concreto no encaja.
Poner el reparto por escrito
Cuando el resultado convence a todos, conviene dejarlo fijado. La calculadora genera un enlace permanente con vuestros datos y permite exportar la tabla en PDF, de modo que el acuerdo quede documentado y no haya que rediscutirlo cada vez que entra alguien nuevo.
Revisad el reparto cuando cambie algo relevante: una subida del alquiler, una reforma o un cambio de habitación entre compañeros.
Preguntas frecuentes
El método más extendido combina la superficie de cada habitación con sus características. Se calcula el precio por metro del alquiler base, se aplica a cada habitación, se corrige con un factor por baño propio, balcón, orientación o ruido, y se suma la parte proporcional de las zonas comunes. Los gastos de suministros se dividen a partes iguales, porque el consumo no depende del tamaño de la habitación.
En general sí. Un baño en la habitación es la característica que más valor añade en un piso compartido, tanto por comodidad como porque descarga el baño común. En esta calculadora suma un 18 % al valor de la habitación, un orden de magnitud habitual en los anuncios del mercado.
El salón, la cocina y el pasillo los usa todo el mundo, así que su superficie se reparte a partes iguales. La calculadora la deduce automáticamente: es la diferencia entre la superficie total de la vivienda y la suma de las habitaciones. Por eso conviene introducir bien los dos datos.
Los gastos de suministro se dividen por número de personas, no por metros: quien vive en la habitación pequeña no consume menos internet. En la calculadora se introducen aparte del alquiler base y se reparten a partes iguales.
Sí. La calculadora genera un enlace permanente que contiene todos los datos introducidos, así que puedes enviarlo al grupo para que cada uno vea el cálculo completo. También puedes copiar la tabla o exportarla en PDF para adjuntarla al contrato o al acuerdo de convivencia.
Una vez fijado el reparto, lo que suele fallar es el día a día: quién puso la compra, quién pagó la factura del gas. GoodShare lleva un libro común para el piso, calcula los saldos automáticamente y muestra quién debe compensar a quién, sin hojas de cálculo.
Y después, el día a día
GoodShare lleva las cuentas del piso compartido: gastos comunes, saldos automáticos y liquidación clara entre compañeros.
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